MANERA DE LLEGAR AL FIN / Carlos Vásconez
Jena subió la escalinata con paso triunfal. Había dado a luz a las dos criaturas, y Dios fue bueno con ella al impedirle que sintiera dolor. Este dolor nuevo era hasta placentero. Ya no cargaba dentro ese bulto. “Si no
NO LLORES MÁS AMOR / Karina Elizabeth López Pino
La pasión por escribir La luz se perdió en el instante en que se fue la vida misma, apenas pude suspirar y en la rapidez de esos segundos mágicos contemplé el rostro de ellas. Eran tan hermosos como delicados y
SOSTENIDOS DISMINUIDOS / Pacho Marchán
No pasa nada. Así es esto… un día bueno y otro malo. Preguntas, respuestas inconclusas, ganas de comerte el mundo y ganas de dormir todo el día. Una calle de adoquín… geométricamente hermosa, pero llena de grietas, de huellas, de historias. Un globo que sube, sube, sube,
TOC…TOC TOC, SOY YO, LA ANGUSTIA / Fernanda Tacuri
Desde hace un poco más de un lustro la angustia tocó a mi puerta y desde ahí ya no se volvió a ir. La he imaginado de tantas formas, he soñado con ella, he tenido conversaciones con ella, he peleado con
EL CUENTO DE HADAS QUE NUNCA SE ESCRIBIÓ / Joaquín Moreno Aguilar
Dedicado a mi nieta Natalia, quien, de alguna manera, me mostró este tema. El escritor estaba listo para escribir su cuento. Comenzó: Hace muchos, muchísimos años, cuando el tiempo no tenía calendario, había un pequeño reino escondido entre montañas blancas. El palacio de
TRASLACIÓN / Sonia Criollo Chiriboga
… Y entonces, Leticia estaba ahí, parada frente al espejo, mirándose, estupefacta, sin comprender si lo que había acabado de experimentar, fue o no real, si se trataba de un sueño o la máxima expresión de su imaginación, producto de
MIRAR LO QUE MIRA / Juan Carlos Astudillo Sarmiento
La mirada de mi hija está perdida, siempre. Ella ve a través de algo que no encuentro y habla para sí, tendiendo voces que son juegos y me invita. Tengo miedo de entrar, a veces, porque no quiero despertar. A
UN HOMBRE CON EL ESPINAZO TORCIDO / Lorena Spatakis
Un hombre con el espinazo torcido cruzó las puertas del Palacio Salvo. Hacía dos horas que había decidido no vivir más. El detonante fue encontrar a su mujer con el vecino en su departamento, un día de semana a la
EL ÁTICO / Verónica Oviedo Buendía
No pretendo justificarme, buscar el perdón de Dios o eximir mis culpas al contarles esta historia. Solo intento aclarar los pensamientos que aparecen desordenados en mi mente cada vez que repaso la manera en la que todo sucedió. Aquella madrugada lo
LA CITA / Oswaldo Encalada Vásquez
La mujer yace de costado. Su desnudez es una espada de fragancia. Una mínima cinta negra cuelga del amplio recodo de la cintura. -Recoge -dice ella-. Nada puede quedar en esta habitación. El hombre levanta las ropas, la única copa donde bebieron